Callado, sombrío, guardado, ocultándome del día nublado, en el fondo de mi realidad, plano, en blanco, devastado, incompleto. Ésto no es vivir, en la soledad de mi vida busco algún tipo de abrigo, alguna luz que me encienda, algo que me haga sentir que estoy aquí, vivo, con la disposición de más que solo existir.
No entiendo mi estado, me encuentro perdido, no sé para dónde voy, no sé en qué voy a parar, ¿escapar? ¿de qué? Tal vez de mi, de ésta inncesidad propia de dar más. Estoy mucho más que solo, mucho más que desesperado, mucho más que un vil solitario. Soy un papel en blanco, hundido en el fondo de un cuaderno olvidado.
No quiero pertenecer a nadie, quiero la misma libertad de siempre, sólo quiero sentir alguna vez que soy necesario.
No me apetecen recomendaciones, ni halagos, quiero existir en mi propia piel, encontrarme con mi verdadero ser, que aún se encuentra en una deriva perdida.
Siento las inevitables ganas de llorar, pero en el momento de, no aparecen, se deshacen, no las encuentro. Aunque quisiera, ya no están, quizás no soy de aquellos que lloran, quizás soy de los que guardan, de los que ahogan su mismo ser, pero no, ya no más. Destino, hazme el favor de concedirme algún mejor porvenir, y tú justiciero karma, por favor vuelve en otro momento.
domingo, 2 de noviembre de 2014
Métodos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario