Cuanto no deseo volver a ser ese niño feliz, con ganas de vivir, con espíritu revoloteador. Volver a sentir ese amor mutuo con mi papá, mi hermano y mi familia en general, tener esos amigos fieles de infancia. Ser otra vez un inexperto en la vida, virgen e inocente...
Mis ganas de vivir se desvanecen al darme cuenta que mi niñez casi ni la viví, pero de lo poco que recuerdo que no daría por revivirlo.

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